EL CHORO
El choro te roba una vez: un teléfono, un dinero.
El comerciante te roba todos los días.
Pero los choros
no te roban a ti todos los días,
los comerciantes, si.
¿Qué es lo que necesita el pueblo? Combatir a los ladones
pequeños,
medianos y grandes:
llamados bachaqueros, comerciantes y empresarios.
No a la impunidad.
Le pedimos a los que gobiernan que combatan a los especuladores
ladrones,
y al pueblo en general
que se organicen para que también luchen
contra los hambreadores del pueblo.
La mayoría de los ladrones te roban sin pistola:
te roban en las aceras, en plena calle,
o amprados con un negocio, con un local.
Cuando te venden algo con sobreprecio
por encima del precio debido,
te están atracando, te están robando.
Hay varias formas de robar: la especulación es una.
El choro roba a uno, luego al otro y a otra
y así roba todos los días a distintas personas
aunque a veces se equivoca.
En verdad, los ladrones conmigo no se meten.
No me atracan desde que tenía 14 de edad.
No robo ni pienso en esas actividades
que traen humillación.
Los choros roban pero no los distingo si el armado
o el desarmado, parece otra cosa;
se ha planteado la cuestión de la cantidad robada.
El comerciante roba más, sin duda.
No hay ladrones buenos y ladrones malos.
Solo hay ladrones
y modos de operar: armado, desarmado, con un local
o una plaza, poderosos y pobres. Que roban.